Se trata de esos momentos en el que deseas no haberte convertido nunca en fotógrafa, en los que piensas que más que hacer algo útil estás jugando a las muñecas, en los que no te gustas a ti mismo, en los que nada te convence y lo más fácil es cruzarse de brazos porque piensas que para que luchar si no estás haciendo nada importante.
Tengo mi cámara guardada desde hace un mes en su mochila. No la he sacado de ahí para nada desde la última vez que la metí ahí. Verla me trae una sensación terrible de mal rollo... pánico, miedo y al mismo tiempo la odio. La culpa no la tiene ella - no es más que una cámara, una herramienta - pero ella es la personificación de todo.
Por eso muchas de mis entradas han sido nostálgicas, habladas en pasado. Aún no me planteo el futuro aunque si sé que ya tengo compromisos que cumplir y más vale que me vaya dejando de tonterías.
Lo único que me sirve de consuelo es que cada crisis que he pasado me ha servido para que la siguientes sesiones abrieran una nueva etapa. Pero para abrirla es necesario tener ganas.
En realidad esta crisis tiene sus detalles y es algo más que todo esto, pero no os quiero aburrir. Además me apetece un poco despejarme.
Estos días me he escondido de todo esto leyendo libros, viendo películas, curioseando otras páginas de internet que no fueran de moda ni fotografía, escuchando música, pasando con mi novio unos días durante sus vacaciones, paseando, tomando el sol cuando hacía buen tiempo e incluso intentando volver a dibujar que parece que ya se me ha olvidado como se hacía.
Lo cierto es que no voy a poder estar mucho tiempo escondida. Pero mientras pueda...
Aquí os dejo con un libro que me ha regalado Antonio -quien también me llevaba aconsejando despejarme un poco hacía mucho tiempo - de Marian Keyes "Por los pelos". Es un libro que sobre todo recomiendo a chicas. A mi me está gustando mucho y estoy enganchadisima a él.
Recuerda al estilo del diario de Bridget Jones y aunque esta ambientado en Londres sus escenas me dan un aire muy americano.
Cada mes me compraré un libro nuevo y no descarto que el mes próximo sea otro de la misma autora.
Ya os traeré más cosas con las que distraerse un poco.
Ahora me despido como Verónica y no como Verónica Santos.









No hay comentarios:
Publicar un comentario